Corriendo de la mano, los dos fueron jugando, sin comprender muy bien lo que entre ellos estaba pasando, no era extraño ver a esos niños reboloteando en el parque en la plaza, o en el jardín grande de don Octavio.
Con el tiempo ya era hora de crecer de las manos los dos al almacén,ya no eran golosinas pa' comer, sino alguna otra cosita pa' beber, en parejas como el arca de Noé, muy aprisa para hallar espacio en el jardín grande de don Octavio, ahora para rebolcarse en el pasto.
Y así fueron creciendo los dos en el momento, perfecto complemento en sus casas todos contentos los dos a su manera, se quisieron pero ni Dios lo quiera, que después de tanto amar, los dos la vallan a cagar.
Los dos cogiendo los consejos que los viejos han de dar, fueron en busca de lo que ellos llamaron felicidad, mirándose muy tiernamente y con toda sinceridad, los dos en poco tiempo dejaran ya de ser par, los dos en poco tiempo dejaran ya de ser par
Con el tiempo ya era hora de crecer de las manos los dos al almacén,ya no eran golosinas pa' comer, sino alguna otra cosita pa' beber, en parejas como el arca de Noé, muy aprisa para hallar espacio en el jardín grande de don Octavio, ahora para rebolcarse en el pasto.
Y así fueron creciendo los dos en el momento, perfecto complemento en sus casas todos contentos los dos a su manera, se quisieron pero ni Dios lo quiera, que después de tanto amar, los dos la vallan a cagar.
Los dos cogiendo los consejos que los viejos han de dar, fueron en busca de lo que ellos llamaron felicidad, mirándose muy tiernamente y con toda sinceridad, los dos en poco tiempo dejaran ya de ser par, los dos en poco tiempo dejaran ya de ser par